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miércoles, 19 de julio de 2023

RADIOGRAFÍA DE UN POETA CON PRETENSIONES

"Un poeta", de J. L-Ernest Meissonier (1815-1891)



 
Llevaba toda la vida -y ya eran muchos años- yendo y viniendo, y no solo físicamente. Entraba y salía de sus contadas aficiones: De las letras a las músicas para volver a las letras; para romper con todo, y más tarde volver a lo roto. 
Y continuar, como si nada, encerrado en ese bucle.

Con notoria precariedad, como aprobó el bachillerato.
Con la tenaz inconstancia con que compuso su vida.
Con presumida ignorancia, como un político sin talla.
Con el miedo al fracaso, el del amor cuando se estrena.
Con la seguridad del funcionario estampando su sello.
Con la insolvencia de un balcón lleno de banderas.

 
Andaba entre diccionarios buscando el cómodo zapato de un buen adjetivo, el que lo deja todo claro. Y un contundente adverbio, que al mismo tiempo le diera flexibilidad en las piernas; la que el verso necesita para irse por las ramas.
 
Las manos las dedicaba a su instrumento, la guitarra, que estaba ya un poco harta de ser tocada como siempre.

El cuerpo del poema lo llevaba en la cabeza, con el verbo conjugado en un tiempo pertinente, que no es otro que el vivido, el que se tiene Presente; más acertado que un Pretérito que va sonando ya a cuento, o aquel Futuro soñado que siempre sale imperfecto. 



Y luego está el sustantivo que cogía de la mano de un buen vino de crianza. 


 
Y con estos mimbres absurdos pretendía alguna chanza. 

Qué quieren que yo les diga…


 
Escribía a ratos y con trazos irregulares, como el amor resulta; 
con restos de viejas historias, de noches que se alternan entre la dicha y la ausencia. Yendo del desamor callado al estruendo de burbujas, de la luz de confidencias a los silencios sin digerir.
 
Algunas noches, la Luna, era su única compaña; otras veces, con amigos, le daban las del alba, entre risas derramadas.

 
Así se hizo su vida, como tantas; encarrilada a empujones o con la calma necesaria. A trozos irregulares, como se corta la fruta, como se pintan los cuadros, si no se sabe pintarlos.

 
Carlos Bernal
19 de julio 2023.


(Nota: No es autobiográfico, que yo sepa)

 

 

 


sábado, 15 de julio de 2023

LOS PINOS DE CEUTA



En aquellas motos Vespa que circulaban por Ceuta en los años 50 y 60, -creo que eran italianas- llevaba mi padre a mi hermana colocada delante, agarrada al manillar como toda medida de seguridad, y yo iba en el asiento de atrás. Impensable compostura actualmente, pero entonces era lo habitual. Pues así íbamos los tres desde la calle Terraplén a dar una vuelta al Monte Hacho. Paraba mi padre la moto donde estaba el Restaurante de Serafín. [Me vienen otros recuerdos, ahora, de las noches en la discoteca La Cueva, bastantes años después…]

Me parece estarlo viviendo, qué curiosa memoria aparece a mis años, -reminiscencia, creo que la llaman-. Hablaré por tanto en presente, tan cerca lo veo.

Cruzamos la estrecha carretera y ya estamos en la zona que conocemos como “Los Pinos”. Un sendero nos hace adentrarnos, y bajando, serpenteamos el monte por una suave pendiente llena de agujas de esos pinos piñoneros que en verano nos inundan de olor fresco y sereno. Las piñas van apareciendo a lo largo del camino y recogemos alguna.

Hay un recodo en el sendero. Mi padre localiza un par de piedras a propósito. De distinto tamaño, la mayor servirá para apoyar el piñón, y la pequeña será el martillo. Lo veo dar el golpe certero con la maestría suficiente -para mí entonces imposible- y abrir el piñón en dos, dejando intacta la semilla al alcance de sus dedos que la llevarán directamente a nuestras bocas. Parece que lo estoy viendo, y oliendo, y saboreando…

Y así, retomamos el camino, para al poco rato volver a repetir la operación.

Y los recuerdos dan un salto en el tiempo y me llevan bastantes años después a ese mismo sendero, a media noche, haciendo la mili, con un CETME a la espalda, hasta una garita donde haré guardia. Ese lugar idílico lleno de pinos piñoneros de la infancia, ahora son unos polvorines militares.

Todo esto viene a cuento porque esta mañana he pasado por un parque bajo la sombra de unos pinos -huyendo del calor sofocante- y el olor, aquel mismo olor me ha llevado volando a Los Pinos de Ceuta. Así de curiosa es la mente…



Carlos Bernal
Julio 2023.





lunes, 3 de julio de 2023

EL CAJÓN


Abro el cajón de las cosas colgadas
de un tiempo para siempre inservible.

Hay un viejo teléfono móvil.
Auriculares nocturnos rotos.
Una foto de aquella pandilla.
Caducadas pastillas antiácidos.
Unas gafas de sol del otro siglo.
El botón que guardé por si acaso.
Aquellas conchas que recogí de la playa.
El último reloj que me puse.
Un llavero que me dejó mi padre.
La llave de una maleta que perdí.
Una novela que nunca he leído.
Unos versos que se han puesto amarillos.
Y una vieja baraja de cartas
a la que le faltan los reyes.

Y hay escombros de antiguos destrozos:

Trozos de discusión que desembocaron
en caudalosos ríos de ruptura;
absurdas posiciones ganadas
a base de negra testarudez.
Y legiones de palabras malsonantes
desfilando con crestas antiguas
en supuestas versiones actuales.

Son fondos de un cajón que bucean
donde ya no se puede pescar.

Y sin pensar en por qué las guardo,
con un leve y distraído empujón,
he vuelto de nuevo a cerrarlo.

Así son la mayoría de las cosas
que nos tienen atados al mundo:
Trasnochados y absurdos objetos,
y herencias de antiguos errores.
Una mochila cargada con piedras 
que fueron otros los que tallaron.

Un terrible y pesado equipaje,
arrastrado con la misma fatiga
que una cruz subida al calvario.

 

Carlos Bernal.
Marbella, 3 de julio.

 

 

EL CAJÓN (2)

VUELVO al cajón de lo inútil.
Tiro cosas viejas que pensaba,
y otras que seguían pesando:

Suelo desechar poemas largos
a partir de la décima estrofa;
y la música que pierde melodía
pero encuentra un dolor de cabeza.

Me aburren las teorías farragosas
sean de lo que sean. La película
que todo el mundo ha visto,
y un libro que estuvo semanas
en una supuesta lista de éxitos.

Abomino de las tardes sudadas
con la humedad relativa de mi tierra. 

Corro de los ojos sin dudas,
que miran llenos de odio
tras los velos de cualquier religión.
 

Escapo de la membresía,
-no formo parte de nada-;
y de la embestida de las tradiciones
y el sentido de la contracultura.

Sospecho del revolucionario
que apenas ha salido del portal.

Para ganar algo de altura
me subo a un montón de preguntas.

Observo lo poco aprendido
en mis últimos setenta años.

No hay arreglo cercano. 

Cierro de nuevo el cajón;
creo que no volveré a abrirlo.


 

Carlos Bernal
30 de julio de 2023. 
 
 
 



lunes, 26 de junio de 2023

LA CASA TRUJILLO (CEUTA)

Casa Trujillo (Ceuta) Fotos: El Faro




Mientras las escaleras suben con sigilo
al edificio casi centenario,
los oídos se aguzan en la escucha
como guitarras afinadas con premura.

Hay vidas resonando en las voces
que se amortiguan detrás de cada puerta.
Es la madera de un tiempo lejano;
su sonido nos llega en el temblor
que las rodillas reciben dolorosas.

Hay un crujido en los viejos escalones,
un aroma de elegancia que transita,
y unas sombras que suben y que bajan,
como fantasmas de un pasado ya remoto.

Un pequeño escalofrío me recorre
al pensar que aquí subió mi bisabuelo,
y mi abuelo con mi padre de la mano,
tocando estas paredes que ahora toco;
mi familia centenaria aquí subiendo.

En la terraza de esta casa soberbia
se han quedado mis ojos de Ceuta;
son testigos que conocen su historia
y con viento de levante te la cuentan.

 

Carlos Bernal
26 junio 2023.



miércoles, 14 de junio de 2023

LA TIPUANA TIPU

Árbol de Tipuana Tipu

 

La Tipuana va a seguir llenando de flores amarillas mi ventana.
El mar continuará vistiéndose de azul en las orillas, donde las haya.
Cada mañana, el Sol volverá a emprender su rutinario camino sin preguntarse el porqué…

Los leones del Congreso, -en origen cañones de Ceuta-, saludarán con gesto imperceptible (inclinación de cabeza, chasquido de lengua o guiño de ojo) a los que van llegando: los que se afanan, los que procuran, y a los otros que no.

Una foto de pactantes-firmantes me trae al recuerdo personajes de la Cosa Nostra y a los hermanos Marx con la lectura del genial contrato que decía: “La parte contratante de la primera parte es como la parte contratante de la segunda parte…”

Leo un buen artículo sobre la verdad y su enemigo, que no es la mentira, sino la indiferencia, esa compañera feliz de la rutina, pandemia silenciosa que se extiende y que nos llevará a todos a la ruina.

Paseo junto a un mar, el Mediterráneo, que agoniza ahogándose entre basura y entre políticos irresponsables que presumiendo de gestión sacan mayoría absoluta. Lástima de sociedad civil desaparecida en combate.

Pues cada uno vota no a quien le parece sino al que más se le parece, o a quien se quiere parecer. (Esto es largo de explicar, algún día lo haré con un café por delante, en charla intrascendente, como tiene que ser).

Me vuelvo a la ventana, a las flores del árbol de Tipuana Tipu.

Carlos Bernal
Marbella, 14 de junio 2023.


miércoles, 7 de junio de 2023

NANA PARA PAUL

Mi nieto Paul tenía 5 meses. Un atardecer de agosto, yo lo dormía en brazos. Empecé a cantarle algo que en ese momento sentía...

Cuando se durmió, salí corriendo a escribirlo. La música la olvidé, claro, y ahora he tenido que reinventarla y  aquí os la dejo.

 

NANA PARA PAUL.

Mi niño se duerme
con la Luna puesta;
mi niño se duerme,
la Luna despierta.

Duérmete mi niño
con la Luna a cuestas,
mientras yo te dejo
con la puerta abierta.

El Sol se ha dormido
con su luz de oro;
duérmete mi niño,
duérmete, tesoro.


Marbella, 12 de agosto de 2021







domingo, 4 de junio de 2023

PRESENTACIÓN POEMARIO ALFÉIZAR

 ALFÉIZAR, donde el viento te acerca palabras...

Aquí tenéis el enlace a la presentación que hice de mi nuevo poemario Alféizar (editorial Avant, 2023) en la Feria del Libro de Ceuta 2023, el día 1 de junio, en la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta "Adolfo Suárez".

Que lo disfrutéis.

Carlos Bernal.

 

Foto: Ramón Tarrío