Músicas y libros y poemas son las horas de estos días de encierro que están devolviendo su importancia a la ventana, su dignidad al balcón degradado en depósito de bombonas, expositor de banderas o en vivero de macetas vacías y útiles de un sueño de jardín nunca cumplido. Tarea de fin de semana anclado ahora en quincena, parado en el tiempo como un despertador que se ha olvidado de sonar.
El barrio está jugando al escondite, pero cada uno en su casa, como esos niños pequeños que se esconden aunque todo el mundo los está viendo.
Asemeja el césped del parque de enfrente las verdes praderas recorridas ahora solo por perros hambrientos de carrera y dueñas con ganas de lo mismo.
Las atracciones infantiles, -chirridos al viento con sello y cinta policial-, son ahora castillo donde se parapeta la tarde con cara de aburrimiento.
A las ocho asomarán otra vez aplaudiendo los balcones y las ventanas, sonando con todo lo que sea capaz de sonar. Será la señal de que seguimos vivos.
Carlos Bernal
17 marzo 2020
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martes, 17 de marzo de 2020
Las horas pasan lentas
viernes, 13 de marzo de 2020
Orfandad
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| P. Picasso: Mujer con mandolina |
Hay poemas que no son de ningún libro;
que solo son unas cuantas letras sueltas
que respiran dentro de un verso,
sin saber que son las letras de ese verso.
Como hay amores que no son de nadie
porque a nadie le duele que amen;
que solo son un puñado de sueños
que existen mientras alguien los sueña,
y que mueren con la luz que despierta.
Como hay paisajes que viven en pinceles,
y notas que nadan partituras
como peces encerrados en peceras.
Y amaneceres sin sol que los despierte,
y noches que no dejan ser dormidas.
Hay corazones que no saben que laten;
escalones que lloran mientras suben,
o que ríen cuando bajan a la calle
sin saber el porqué de su escalera.
Y poemas que nunca verán libros,
solo letras anidando entre unos versos;
esperando como esperan las canciones,
escondidas entre cuerdas de guitarra,
amarradas como barcos a los puertos.
Carlos Bernal
13 marzo 2020.
viernes, 6 de marzo de 2020
Mar, siempre el mar...
El paseo apenas se fija,
-las voces van a otra cosa-
pero la piedra se desgasta
y el negro hierro se oxida.
La vida transcurre;
el mar no tiene prisa.
Con su cincel de tiempo,
con su brisa de Universo,
día a día nos modela.
Unas veces dulcemente,
otras veces con más furia.
Pero sin pausa, al final,
su tenacidad nos vence.
Porque el mar no le perdona
su impostura a la escollera
ni a la reja su osadía.
Y si hay que posicionarse
-cuestión hoy ineludible-,
declaro para que se sepa:
Que entre piedra de espigón,
hierro de barandilla
o mar que todo lo cubre,
prefiero las olas que envuelven
al viejo metal oxidado
y a la roca ya deshecha.
¡Cuánto habría que aprender
de su inmensa paciencia!
Vuelvo a por el mar a la playa,
a estirar mis anhelos al sol
y a orillar irresponsables.
Carlos Bernal
6 marzo 2020.
domingo, 1 de marzo de 2020
Harto ya de estar harto...
que no sea la que a mis ojos se presenta
y me ofrece cada día su belleza
desde un mar de silencios azulados
No me interesa la que otrora me informara
del contenido de orografías inhumanas;
del tsunami de la política ramplona,
del progreso de sus plantas trepadoras,
o cómo extienden sus tallos rastreros.
Ni del curso y los meandros de sus ríos,
o los rápidos saltando los escaños,
ni la selva de las tardes del Congreso
con sus aullidos de mono babuino.
Carlos Bernal
1 marzo 2020
domingo, 16 de febrero de 2020
Digresiones de domingo
Ponerte en los zapatos de los demás antes de juzgarlos.
Y salir de aquellos otros con los que diste algún mal paso.
Seguir bebiendo de mentes con aguas cristalinas,
y leyendo fuentes donde brotan brillantes ideas.
Olvidar lo de antes, no está mal como receta.
Seguir de nuevo pensando,
seguir pensando en lo nuevo.
Seguirte poniendo metas
aunque sean metas volantes.
No hacer caso de mediodías
habiendo días enteros.
Pues en la vida, como la adivinanza,
como en la bisutería fina,
lo que parece oro tampoco es plata.
Hay mucho metacrilato de intelectual bruñido;
Hay mucho plástico malo, pulido para engañar.
Carlos Bernal
16 feb 2020
viernes, 7 de febrero de 2020
Ideas nocturnas
La noche navega un caladero de ideas
En tromba se agolpan impidiéndose el paso
No hay dos sin tres, más bien ciento volando
La terrible tarea, destacar una entre todas
Cuantas más añadidas suponen más descartadas
Si se mezclan se afectan, pierden relevancia
Hay muchas que anulan otras, ninguna prevalece
Es difícil pescar en este maremágnum
Entresaco ideas enganchadas en las redes
La luz de la Luna aclara mi incomprensión
Una a una las voy devolviendo al mar
Mañana no recordaré ninguna.





