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viernes, 3 de febrero de 2023

PIEDRAS




Piedra
que se arrastra
y con las piedras se roza
buscando acomodo
entre las piedras.

Agua
que entre las aguas
fluye hasta encastrarla.

Piedra
como vidas
que con los días
se pulen para encajar
en otras vidas.

 

Así eran
Así son
Así serán
siempre las piedras.
Allí estarán
las que dejé,
quizá ya mar adentro.
Y aquí estarán mañana,
las que hoy me encuentro.

 

Carlos Bernal
Marbella, 1 de febrero de 2023.
Actualizado el 1 de febrero de 2024.


domingo, 29 de enero de 2023

A LOS QUE NOS AMIGARON

Puerto de la Bajadilla, en Marbella (Málaga)



Los que supieron hacer piña.
Aquéllos con sonrisa de amalgama.
Los que llegaban con brazos como labios,
aunando voluntades en una.

Barro construyendo columnas.
Cielos bajando a la Tierra.
Árboles dando sombra.
Abrazos dando calor.
Soles levantando el día.
Sones cantando al unísono.

Los que hacían de la tarde un paraíso.
Los que eran llamados por todos
porque no sabíamos vivir sin ellos.
Nombres que ya son parte de la Historia.

Los que sabían hacer amigos
y amigos hacían de amigos
para amigarnos en uno.

Hoy les hago una foto para siempre.
Todas las caras sonrientes
en amorosa primera linea.
Un primer plano imborrable
erizando la piel del recuerdo…

 

Carlos Bernal
Marbella, 28 de enero 2023.

martes, 24 de enero de 2023

GOTERO




Otra vez -como en aquel mal febrero-
la tarde se puso boca abajo
y empezó a contarme sus gotas…

Vuelvo a ver la tarde invertida
cayendo gota a gota
como un rocío insobornable
que traspasa.
Pero esta vez soy yo quien se empapa;
quien asume, inconsciente,
toda su magia.

Con una lentitud desesperante,
como cayendo todavía más hondo,
va cumpliendo su destino inyectable.

No comprende del enfermo la premura,
su ansia de que todo se acelere.
Y cae imperturbable,
cada dos o tres segundos,
o se para y me impacienta.

Sus gotas me parecen una burla,
la sorna de un tiempo que no decido;
una broma plomiza en mi cuerpo.

Se mezclan varios sentimientos:
La vulnerabilidad, la dependencia…
Necesitar ayuda para todo
me lleva a un territorio extraño,
como de antiguo desconsuelo.
La desnudez ante lo inevitable.
Vivir en un lugar tan ajeno,
donde nada se sujeta a tu control…
Descubrir la mentira de tu fuerza.
Desear que todo transcurra.

Luego el ánimo poco a poco mejora,
la ventana ya me entretiene.
Empieza a filtrar algunos versos
a través de sus dobles cristales.
El sol me da los buenos días y
el mar dibuja la mañana.
Todo va lentamente reviviendo.

Carlos Bernal
Marbella, Hospital Quirón, 18 de enero 2023
.

sábado, 7 de enero de 2023

LUNA DE ENERO


Me han dejado los Reyes

una Luna redonda,

porque jueguen los niños

y que puedan rodarla.

 
Como un queso de bola,
una Luna de queso,
pero no para cortarla.

Un globo volando
que se esconde entre ramas,
como un verso que llega
con enero en silencio.
 
Esta tarde la Luna
tiene luz de farola;
se confunde con ellas
por las calles del barrio,
y se cuela en ventanas
que la están esperando.

Es también una torta

que ha salido del horno,

para dar la merienda

a los niños más niños;

los que no tienen nada

que llevarse a la boca.
 


Esta Luna de enero

con la cara tan llena,

trae recuerdos dormidos

que no quiero olvidarlos.
 


Son voces de padres

y de madres cantando,

a la luz de otras lunas

con que sigo soñando…
 




Carlos Bernal

6 enero 2023.


sábado, 31 de diciembre de 2022

El 31 de diciembre

Río Las Cañas, en Los Barrios (Cádiz)

 

Y después de estos versos
se acabará diciembre.
Por su propio peso,
sin ningún misterio;
simplemente borrando
días de almanaque,
simplemente pasando
hojas del calendario.

Las saetillas desgastadas
por el roce del tiempo,
como todos los días
dos veces al día
de tantos inviernos,
llegarán a las doce.

Y vendrán más poetas
a llenar nuestros sueños,
pero ya no serán
de este tiempo vivido,
que se irá para siempre;
pues después de estos versos
se acabará diciembre.

Carlos Bernal
Actualizado en febrero de 2024

 

 

 

 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Trescientos sesenta grados

Aspiro la mañana en la orilla. Nació anaranjada y ahora se viste de azul y de blanco, con olores a limo y arena, con sonidos de olitas que me visitan tocando la mañana en dos tiempos, en un sinuoso compás binario.

En el primero se estrellan y llenan de espuma la playa, y alisan la arena salpicando chispas que traen de una mar lejana, brillante.
En el segundo tiempo se recogen recatadas, para volver a envolverse en papel de plata y de oro, y como un pequeño y amoroso regalo, mostrarse de nuevo en la musical orilla, mientras me llenan de melodías la cabeza.

Y yo me voy con el mar silente, regresando después a mí en este 360º.



Carlos Bernal
Marbella, 30 de noviembre de 2022.

 


 

 


viernes, 18 de noviembre de 2022

Ventana a la lluvia

Nací donde la mar, en invierno,
se subía por las paredes.
La misma mar, que en verano,
se alfombraba a mis pies.

Después me fui sin despedirme,
sin saber lo que pensaba.
Estuve años cantándola,
sin saber a quién cantaba.
Nunca quise volver,
no sé si me esperaba.

Recupero estos versos nostálgicos de un viejo archivo que ya no recordaba. Y que nada tienen que ver con lo que iba escribir ahora. Quizá por eso los traiga, por mezclar y perderme en la mezcla de palabras, de sonidos, con Paco de Lucía y Manuel de Falla de fondo, de olores, con el balcón abierto a tierra y calle mojada, de visiones, con el mar plomizo al fondo y un cielo negro aliñando la mañana de tonos esperados tanto tiempo.

Recupero esa guitarra del algecireño universal grabada en 1978. Cuánto arte acumulado en sus dedos, en su pensamiento más que en sus pocas palabras. Pareciera que el que calla es que no tiene nada que decir. Craso error. Normalmente el que calla es que está convencido de que mejor callarse. Hasta que un día dice lo que piensa y sorprende y dicen que no parecía…

Paco habló poco, pero tocó mucho. Y lo dijo todo con sus dedos, con su guitarra. Creo que es el camino. Pero de vez en cuando hay que declararse y decir lo que uno piensa. Sin intentar convencer a nadie, ya es tarde para eso; cada uno es cada cual y se retrata en sus palabras. Hasta en las que calla y está como ausente, que diría Neruda.

El tejado resbala las gotas de agua que van cayendo lentamente. Y Paco sigue dejando a Falla por el aire. Qué belleza y qué gran mañana de disfrute. Os la recomiendo.

Y puestos a recomendar, también recomiendo el sonido analógico, el de los discos de vinilo, con el tocadiscos de toda la vida, que nos obliga a levantarnos del sofá cada tantos minutos y mover así un poco las piernas, Jajajajajaja.