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sábado, 25 de julio de 2020

No se puede amar la poesía

Palomas (Rafael Alberti)

No se puede amar la poesía
con los pies pegados al suelo.
Es preciso soltar lastre,
vaciar de bultos la bodega,
abrir las alas, levantar el vuelo,
ganar altura... y después,
construir castillos en el aire.

No se debe esperar un nuevo día
sin tener entre las manos un sueño;
cualquier sueño que, vivido en secreto,
al despertar llamaremos poesía.

Hay que pisar en las nubes los balcones alados,
y entender el idioma que hablan las abejas.
No guisar malas ideas, ni esperar nada de ellas;
espesar a fuego lento la salsa de la vida.
Doblar, con esperanza, las esquinas de las calles,
espejarte en el brillo de todas las estrellas;
pedirle a la Luna que te conceda este baile
y olvidar que tu cuerpo pesa más que tus sueños.

Y entre tanto y aunque sepas que todo es mentira,
seguir cada día deshojando margaritas.
Es posible que entonces, ames la poesía.


viernes, 24 de julio de 2020

Ningún hombre es ilegal




Ningún hombre es ilegal

por creer que su destino

pueda ser vivir en paz.

Ninguna mujer puede ser

ilegal por pretender

que sus hijos vivan libres

sin ser niños de la guerra.
Ningún hombre es ilegal,


como no lo son sus sueños.

 

Ilegal aquella tierra

que le obliga a autoexiliarse

lejos de su tirano dueño.
Ilegal es el gobierno


que le tilda de ilegal.
Ilegal es el infierno


de donde tiene que escapar.
Ilegal es el silencio


de los llamados legales.
Ilegal el tratamiento


que se les da de animales.
Ilegal es la manera


en que los veo llegar.
Ilegal el que violenta,


el que estafa y el que roba,

el que asesina y arruina,

el que masacra y destroza,

el que a nadie rinde cuentas.

Ningún hombre es ilegal,


como no lo son sus pasos,

los que encierran entre rejas

sus deseos y sus manos

y sus llantos y sus quejas.

¡Cómo ha de ser ilegal

quien solo quiere llegar

donde no existe la guerra!
Ningún hombre es ilegal,


ni el pan que lo mantiene,

ni los ojos de su hijo

ni la mujer que sostiene

esos sueños que le llevan;

ni la vida que le espera,

ni sus huellas en la arena.
Ningún hombre es ilegal,


como no lo son sus ojos.

Ilegal es la mirada


con que le miran los otros.
Ilegal la desconfianza,


la xenofobia y el racismo.
Ilegal es el “civismo”


de mirar con más ternura

a tu perro que a otros hombres,

tan hombres como tú mismo.
Ilegal es el cinismo 


de tener la cara dura

de decir que no cabemos

en la Europa de Los Pueblos.

Ningún hombre es ilegal.
Ilegal aquella patria


cuando tienes que marcharte.
Ilegales los negreros


cuando te chupan la sangre.
Ilegales los gobiernos


que te abandonan a tu suerte.
Ilegales son las mafias


que te acercan a la muerte.
Ilegal aquel destino


que te ha tocado arrastrar.
Ilegal será tu cuerpo


boca abajo sobre el mar.

No llamemos ilegal


a quien su único delito

es querer vivir en paz

en la Europa de sus mitos,

la Europa del bienestar.
 

Carlos Bernal

30 de enero de 2010
(
Dia Escolar de la paz y la no violencia).

Mientras tanto





Mientras se encoge la noche
para que se agigante el día;
mientras el sol pinta los barcos
que van trazando horizonte.

Mientras olvido los nombres
que ya nunca volverán;
Mientras me oigo cantar
la canción de la nostalgia
y vuelvo a recuperar
los viejos sentimientos.

Mientras miro miramientos
de quien se mira a sí mismo,
sacando brillo a su ombligo
siempre a favor del viento.

Mientras peino una sonrisa
que me da risa en el espejo,
pues se ríe, al acordarse,
de las prisas de otros tiempos.

Mientras dejo en algún libro
marcas de mi paso,
-territorios que recorro,
caricias del sigilo-.

Mientras ganan siempre unos
-los mismos que ya vimos-
y van perdiendo otros
-los que siempre perdimos-

Mientras mi huella en la arena
sabe de cuerpos cansados
-cuerpos de segunda mano-.
paseando junto al mar.

Mientras enfermo de nostalgia
-casi ya una epidemia-
y el espejo retrovisor
es el espejo principal.

Mientras me sobrepasa la pena,
me agota la ignorancia,
me puede la estupidez,
me subleva la arrogancia
una vez y otra, y otra vez…

Mientras, siguen las agujas dando vueltas
a un tiempo que se mide en línea recta.

Mientras tanto, mis días
tienen horas de sobra,
como hojas en blanco el cuaderno
que no quiere contar mi historia.



Carlos Bernal
30 Jun 2019.


viernes, 10 de julio de 2020

Quise llevarme algunos versos

Foto aérea de Ceuta. (Ignoro la autoría)


Quise llevarme algunos versos
-esos que sé que atesoro-
lejos del tonto que odia,
cerca del son del que ama,
donde sobren las palabras,
donde basten las miradas.

Quise llevarme algunos versos
a mi Sur, donde la calma,
donde hay estrofas de agua
y poemas de viento
y lunas riendo entre ramas.

Quise llevarme algunos versos
a la playa que siempre os digo,
y teñirlos de azul Bahía.

Pero el tiempo se fue con el tiempo
y de aquel puñado de versos
ya solo soy el testigo
y un poco también su recuerdo.


Carlos Bernal
Cualquier día, un poco nublado.

sábado, 4 de julio de 2020

No le pidas al mar...


No le pidas al mar
que piense en las horas;
el mar solo va,
el mar solo viene.

Como mucho tiene, un lápiz de agua
que dibuja las rayas con las que juega.
Y sombreros alados para que el sol no le queme.
Y luces de plata para acunarle las noches.

Pero más allá de los barcos
que arañan sus olas,
y de los peces que bajan,
y de las redes que suben…

No le pidas al mar
que piense en las horas.

Carlos Bernal
4 jul 2020
 

martes, 16 de junio de 2020

En los ojos

                                                                       A Juan y Pepe
                                                                       In Memoriam
 


En los ojos se llevaron:

Las preguntas a cobro revertido
Las respuestas de teléfono apagado
Los confines de las tardes de otoño
Las noches de risas inflamadas
Las guitarras sonando a tabaco
Los cigarros oliendo a guitarra
Los porqués de las miradas risueñas
Los principios que nunca siguieron
Las puertas que quedaron en la entrada
Las otras que señalaron la salida

Las vidas que se quedaron en puertas
Los mimbres de las canciones por hacer
Los finales que llegaron tan pronto
Los deseos, los sueños, las fantasías
Las mariposas que volaron sus estómagos
La contabilidad del tiempo cobrado
El testamento de las noches en vela
Las reliquias de abrazos eternos
La sensación del tiempo perdido
Ese dolor que nunca se ha llorado
El mal que quebró sus pulmones
Los cristales que se clavaron tan adentro
Los nombres de los trenes que pasaron
La luz de aquel mar de la infancia…
¡Ay, si yo hubiese sabido!


Carlos Bernal
15 junio 2020

Juan Salas y Pepe Granados

sábado, 13 de junio de 2020

Y el hombre comprendió


Y el hombre comprendió
que las banderas
solo eran trapos de colores;
y su ascendencia, su linaje,
su patria, su lugar de residencia,
un juguete del destino,
una veleta que gira
según sopla el viento,
una brújula averiada,
una aguja no imantada
que marca un norte distinto.

Y el hombre comprendió
que las fronteras
solo eran cicatrices,
heridas de guerra;
absurdas guerras de ascendencia,
de linaje, de patria, de lugar de residencia.

Y el hombre comprendió
que a donde vaya,
todos los hombres son iguales,
aunque se crean diferentes
y aunque ninguno lo entienda.


Carlos Bernal