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lunes, 31 de marzo de 2025

CONFESIONES DISCRETAS (O NO)



Escribo a fuego lento 

mientras disiento 

de lo que escucho.


Nado a contracorriente 

y me pongo a sotavento 

de los aires rancios 

que soplan de Occidente;

también de los de Oriente.


Puesto a buen recaudo 
de las campanas de guerra,
-que unos oyen, incautos,
y otros tocan sin tregua-,
me quedo temiendo
al borde del infarto.

Más falto que sobrado 
del aire que necesito, 
el corazón me palpita 
mientras ardo de rabia.


A veces se me queda 
el alma sin oxígeno;
dice el médico que es asma 
y receta aerosol a demanda.


Yo creo que es abatimiento

y pérdida de calma 

por la estupidez circundante. 


No llamo a ninguna puerta

ante la mínima sospecha

de no ser bien recibido. 

Me inhibo, y cruzo de acera.


Y no olvido el refrán certero:

“No le acortes

la cuerda al perro, 

sino al dueño”. 



Carlos Bernal

30 de marzo de 2025.





miércoles, 26 de marzo de 2025

MI CALLE


En la primera fila del espectáculo
del cruce que preside el semáforo,
un conductor "wassapea" con ansia.

Con sus ojos en la pantalla del móvil,
sus cortas luces las tiene puestas
en dar respuesta a lo importante:
Un mensaje vibrando en el IPhone
que ilumina una vida sin luces.

Las siguientes filas del teatro
las ocupan usuarios expertos
en "el dedo puesto en el claxon".

La orquesta atronadora brama
su escandalosa marcha guerrera.

El vecindario -que completa el teatro-
hace tiempo que puso sus filtros
de ventanas con triple cristal
y cámara de aire intermedio
con garantía de diez años,
que aleja el mundanal ruido,
venga de donde venga el agravio.

Lo cual no quita -como desagravio-
el grito que hincha las venas
pero aplaca el instinto asesino:
¡Mecagoentóloquesemenea!
clama el vecino del quinto.


Carlos Bernal
MARBELLA, 26 de marzo 2025.








lunes, 24 de marzo de 2025

AGRADECIDO





Gracias a la vida, que me ha dado tanto. 

Mercedes Sosa.




Agradezco al tamarindo que alcance 
con su imponente estatura el balcón; 
que se meza en su verde vaivén,
escondiendo la calle y sus voces.

Agradezco a la ventana cerrada
que amortigüe el ruido inhumano.
Y a la madrugada, en su tránsito suave,
el largo monólogo que adormece.

Agradezco a los amigos el trato,
y el calor que siempre contagian.
Ellos y mi familia son
lo mejor que me ha pasado.
Su presencia -ya cerca o ya lejos-,
me acompaña en todo momento.

Agradezco a la poesía que me salve
del espanto de los telediarios;
que cuide mi suerte en sus rimas;
que recoja este tiempo de versos
mientras llega la próxima estrofa.

Agradezco a la música que sane
el oído que tanto necesito
y despeje mi cabeza de males;
que le inserte bellas melodías,
las que llevo y traigo conmigo.
Que dé luz y sonido a los días
y reparta ternura en las noches.
Que llene rincones de sueños
y habite en la paz de la estancia.

En resumen, agradezco a la vida
-dorándole un poco la píldora-,
que me deje seguirla viviendo,
sintiéndola como ahora la siento.

Carlos Bernal
24-03-2025.






miércoles, 19 de marzo de 2025

HARTURA



¡QUÉ HARTURA DE LA POCA ALTURA!


Reputados diputados se disputan,

por turno, la palabra en la tribuna;

jugando a la ruleta rusa

y pegándose tiros en el pie.


Cada mañana, entre oradores que patean 

burladeros con siglos de escaño,

guiñan su ojo parlamentario,

juegan al escondite inglés

y se hacen trampas al solitario.


Practican el diálogo entre besugos

mientras dicen que hablan muy claro

y se pintan las escamas de colores.


De madrugada oyen al gallo que canta.

Después se acuestan a dormir la borrachera

de antologías del disparate envueltas

en sábanas de proposición no de ley.


Su máxima suele ser: 

Pregúntame lo que quieras,

contestaré lo que me parezca

y continuaremos la gresca.


Torpes jugadores de pelota

que solo insisten 

-entre citas y chistes- 

en mandarla al tejado del otro.


Y así, con muy poca gracia,

y un loro saltando en el hombro,

confunden piratería y democracia.



Carlos Bernal

19 de marzo de 2025.