Seguidores

martes, 30 de julio de 2019

Azul despreocupado

El mar de mi barrio tiene
un azul despreocupado;
tan despreocupado es a veces,
que, entre sombras, la tarde
lo va tiñendo de verde,
y el mar se deja teñir.

Y no le importa el triste gris
entre broncas de un levante
que palmea las paredes
de la vieja Carretera Nueva.

También se viste de blanco
-si la ocasión lo merece-, 

y se parece a una novia
que va de boda entre las rocas.

El anochecer prefiere
recibirlo en tonos sobrios;
y aunque el cielo le convida
a colorete, ponche, fresa…
su carácter más austero
le hace ir del palisandro
directamente hasta el negro.

Y así, con trajes de gala,
cielo y mar se van de fiesta,
y con su orquesta se mecen
en las olas de la playa
hasta que el día amanece.

                                     Carlos Bernal

No hay comentarios:

Publicar un comentario